El proyecto arquitectónico es una obra amparada por derechos de autor

Él proyecto arquitectonico es un’trabajo artístico e intelectual y como tal está cubierto por
Derechos de autor: así lo confirmó el Juzgado Civil de Palermo, con una importante sentencia que aclara i límites de uso (y reutilización) de un diseñomás aún cuando se trata de espacios comerciales.

Proyecto arquitectónico y derechos de autor: la sentencia

El caso surge del recurso interpuesto por un arquitecto contra una cadena de supermercados por infracción de derechos de autor: el profesional había recibido de la empresa el encargo de que para la diseñola
dirección artística y la construcción de un punto de venta, estableciéndose expresamente en el contrato que el arquitecto se reservaba la plena propiedad del proyecto
“En los términos referidos a los derechos de autor de la obra artística” y que ésta se pondría a disposición del cliente únicamente para la tienda para la que se preveía la intervención. En una etapa posterior, el derecho de uso del proyecto arquitectónico se había extendido, por acuerdo, a otras dos tiendas, para luego ser utilizado sin consentimiento para la remodelación de otras tres tiendas adicionales.

Según la demandante, hubo una violación del contrato y de los derechos de autor y propiedad intelectual, ya que el proyecto era original trabajo creativo de ingenioprotegido por derechos de autor y leyes de competencia.

El proyecto arquitectónico es una obra de arte.

Al evaluar el caso, los jueces subrayaron en primer lugar lo dispuesto en el art. 12 de ley que protege los derechos de autora saber, que “el autor tiene el derecho exclusivo de publicar la obra. También tiene el derecho exclusivo de explotar económicamente la obra en cualquier forma y modo original o derivado, dentro de los límites fijados por esta ley, y en particular con el ejercicio de los derechos exclusivos señalados en los artículos siguientes. La primera forma de ejercer el derecho de uso se considera como la primera publicación”.

Además, de acuerdo con la orientación jurisprudencial compartida, en materia de derechos de autor:

  • los derechos adquiridos por el cliente en virtud de un contrato de adquisición relacionado con un proyecto arquitectónico específico están limitados al activo objeto específico del diseñocon la consecuencia de que la utilización del mismo proyecto para la construcción de otra obra no entra dentro de los derechos de explotación económica nacidos en virtud de esta relación;
  • la concepto legal de creatividad a que el art. 1 la ley de derechos de autor no coincide con las de creación, originalidad y novedad absoluta, sino que representa la expresión personal individualizada de una objetividad pertenecientes, a modo de ejemplo, a las ciencias, la literatura, la música, las artes figurativas, la arquitectura, el teatro y la cinematografía. Esta creatividad, por lo tanto, no puede ser excluida solo porque la obra está compuesta de ideas y nociones simples, incluidas en el patrimonio intelectual de personas con experiencia en el tema;
  • un proyecto u obra de interiorismo, en el que se produce un diseño unitario, con la adopción de un esquema en sí mismo definido y visualmente apreciable, que revela un claro “clave estilística“, de componentes organizados y coordinados para hacer el ambiente funcional y armonioso, es decir
    la huella personal del autores
    protegible como obra de arquitectura, de conformidad con el artículo 2 n. 5 de la ley de derechos de autor. No importa si los muebles individuales que lo componen son o no simples, comunes y ya utilizados en el sector del diseño de interiores, siempre que sea un resultado de combinación original, no impuesto por el deseo de resolver un problema técnico. -funcional por el autor.

A la luz de estos principios, los jueces consideraron que el proyecto arquitectónico cumplía con los requisitos para gozar de la protección del derecho de autor, que prevé un sistema de defensas civiles y sanciones funcional a la protección de derechos de aprovechamiento económico de la obra.

Al arquitecto se le había encargado, para tres puntos de venta y contra la estipulación de un canon:

  • desde el “diseño tosco incluyendo levantamientos in situ del local, estudio del lay-out y redacción de detalles constructivos y decorativos de la operación comercial incluyendo elementos de amueblamiento y espacios de servicio”;
  • de El “proyecto de interiorismo
    intervención, elección de materiales de revestimiento y ejecución de elementos de decoración, cuerpos de iluminación y falsos techos”;
  • desde el “dirección artística en la fase de planificación y realización de componentes de muebles “, de la”consejos artísticos in situ de todos los componentes, muebles y accesorios”.

El proyecto dicta un estilo único y reconocible

La realización de este proyecto ha hecho que las tiendas de la marca sean inmediatamente reconocibles y distinguibles de otras que operan en el mismo sector, en el que “la arquitectura del entorno juega un papel fundamental y debe llevar al extremo la percepción de los productos” y “el mobiliario, el diseño, luces, música se construyen en torno a una filosofía precisa que sitúa al cliente en el centro”.

En las otras tres salas en las que se aplicó el mismo formato,
no se adjudicó ningún encargo al arquitectoni fue su adquirido consentimiento para la explotación del proyectosi bien en el contrato previamente firmado se establecía expresamente que el arquitecto se reservaba la plena propiedad del proyecto “en los términos referidos a los derechos de autor de la obra artística” y que éste se pondría a disposición del cliente únicamente para la tienda para los que se planeó la intervención.

Si, por un lado, no existen los detalles del plagio -dado que la empresa no ha atribuido a terceros la autoría del proyecto-, no cabe duda de la violación, por parte del demandado, del derecho de explotación económica. del proyecto del que el arquitecto que lo concibió es propietario exclusivo siendo autor (artículos 2 y 5 LA).

Por lo tanto, la empresa fue condenada a indemnización por dañossolidariamente con el arquitecto que había supervisado la puesta en marcha de las tres nuevas tiendas, creadas mediante la explotación ilegal de la base del proyecto usurpado.