ENTREVISTA. Benabar en showcase en Villefranche-de-Rouergue: “Soy muy cauteloso con las canciones comprometidas”

lo esencial
Bruno Nicolini, alias Benabar da cita a Villefranchois el martes 26 de abril con el teatro de la ciudad pero también en dedicación a Leclerc la tarde. Reunir.

Lanzaste tu nuevo disco “No nos soltamos”, en 2021 con textos todavía imbuidos de realidad. ¿Qué te inspira concretamente a tu alrededor a escribir?

Es sobre todo el mundo que me rodea, lo que me conmueve en primer lugar. Entonces qué me cuestiona. Me gusta compartir preguntas en una canción. Y luego, sobre todo, lo que parece ser favorable para hacer audible una canción porque a veces hay cosas que te inspiran pero que te dan un poco de ratón, entonces ese también es el trabajo pesado. Asegúrate de que pueda tocar a alguien y no solo a mí.

Por el contrario, ¿hay temas que te impides abordar en tus canciones?

No me lo prevengo a priori pero por ejemplo desconfío mucho de las canciones comprometidas. Es algo que me asusta porque inmediatamente se vuelve instructivo, un poco “tonto”… Así que no me lo prohíbo si logro encontrar un ángulo correcto. También me alegró encontrar en el álbum “Indocile Joyeux”, “William and Jack” para hablar de la clase media. Trato de encontrar ángulos un poco inesperados con dos daltónicos del medio que no conocemos para evocar esta clase media algo invisible. Pero desconfío mucho de las canciones con mensajes.

A través de este álbum, ¿quisiste transmitir un mensaje en particular o como dices, es el resultado de muchas preguntas y observaciones diferentes?

Cuento historias, intento emocionar también y divertir también. Por eso me gustan las canciones pegadizas y divertidas. Le doy mucha importancia al entretenimiento. Es una parte de mi trabajo que no quiero descuidar. Hay una parte entre comillas que es poética -espero- pero el lado entretenido es realmente parte del trabajo. Me gusta decirme a mí mismo que la gente puede sonreír en el tráfico o tener ganas de mover los pies o tararear en la ducha. Es algo que me atrae mucho.

Exactamente, ¿cómo fue recibido este disco por el público?

Francamente, creo que sí. Fue la secuela de un primer disco que se lanzó a principios de año y se llamó “Indocile Joyeux”. Fue un poco una reanudación de las letras, como si estuviera reanudando la conversación con el público. Lo que sí sé es que fue muy bien recibido. Después, tal vez la gente me dijo eso porque son muy indulgentes (risas).

Hablas de dos lanzamientos de discos en un año… ¿fue el confinamiento lo que te inspiró como a muchos artistas?

La contención en mi caso ha sido bastante creativa, bastante rentable entre comillas. Sobre todo, el hecho de no poder salir de gira tras el primer disco. Inevitablemente liberó seis siete meses de gira, así que hubo un vacío que llené al hacer este álbum. Y estoy muy feliz de haber hecho al menos mala suerte con un buen corazón, de usar este período que fue bastante oscuro para hacer algo con eso.

Exactamente, ¿vienes a Villefranche-de-Rouergue para un escaparate, un encuentro bastante íntimo, es un encuentro que temes o como artista es eso lo que prefieres?

Realmente no tengo preferencia entre lugares grandes y lugares pequeños por haber tenido la oportunidad de hacer ambos. Lo que cuenta es realmente la presencia y la participación del público. No creo en absoluto en el término espectadores, para mí son actores. Sea cual sea el público, de dos personas para mí ya es público. Entonces, realmente prefiero tocar frente a la gente que en un álbum, eso es seguro, pero el tamaño de la sala no hace la diferencia al final.

¿Conoces Villefranche-de-Rouergue o será la primera vez que lo hagas?

Aquí, será el primero. Conozco al Aveyron, claro, por haber tocado ya allí y por haber venido de vacaciones, además, hace mucho tiempo.

En tu álbum, el título “Vanessa” habla de astrología, una creencia actualizada gracias a las redes sociales y en particular a Tiktok donde ahora podemos seguirte… ¿Una nueva experiencia?

(Risas.) Para ser honesto, no soy yo quien se ocupa, tengo a alguien que lo administra en el lugar equivocado, no tengo los códigos de mis cuentas. Así no hago estupideces, no puedo dar mi opinión de borracho a las dos de la mañana (risas). Me ahorra cualquier encontronazo o decir tonterías sobre todo enormes. Pero me interesa mucho. Lo veo un poco como un tipo de 50 años, es decir, con mucho interés por supuesto, pero con una forma de retrospectiva y desconfianza. Pero reconozco que es fascinante y es una herramienta extraordinaria para expresarse.

En sintonía con los tiempos, también abordas y criticas en cierto modo los canales de noticias continuas en el título “C’est quoi l’info”.

Esta canción también es sobre mí. Cuando hago canciones críticas, siempre me las arreglo para ponerme en el bucle. Soy de los que cayó un poco en BFM TV durante el confinamiento, noté la continuidad un tanto vertiginosa. Lo que tengo un problema es que todos tenemos el mismo ritmo al comer esta información. Lo cual no era el caso antes cuando leíamos un periódico. Algunos leen en 10 minutos y otros en mucho más tiempo. Ahí nos obliga a todos a tener el mismo ritmo mientras nos tragamos la información cada uno a su tempo…