Segesta, arte contemporáneo en el templo griego: Sgarbi ataca, la Región lo repiensa

El arte contemporáneo combinado con los yacimientos arqueológicos de Sicilia y la excomunión de Vittorio Sgarbi crean un cortocircuito que obliga al concejal de patrimonio cultural Alberto Samonà a dar marcha atrás en la realización de la exposición de la Fundación Merz en Segesta y a escribir, por recomendación del presidente de la Región, Nello Musumeci, un “acto de dirección para que – precisa Musumeci – los directores de los parques arqueológicos se adhieran a valoraciones homogéneas”, ya que, como afirma el presidente, “la sacralidad secular” de los propios Parques “no permite contaminación de otras iniciativas culturales, aunque dictadas por buenas intenciones”.

“La exposición artística que actualmente alberga Segesta debe trasladarse a otro lugar”, declara Musumeci, anunciando la disposición “ya firmada” por Samonà y destinada “a garantizar que todas las instalaciones de arte contemporáneo se realicen en áreas arqueológicas y parques – escribe el comisario en el documento- es precedida por la presentación, por parte del proponente, de un proyecto expositivo detallado para ser sometido a la autorización departamental preliminar”.

Sin embargo, en el momento de la presentación de la exposición comisariada por Beatrice Merz y Agata Polizzi, el comisario acogió favorablemente la iniciativa. «En los mismos meses en los que la Región impulsa la reanudación de innumerables misiones arqueológicas -dijo Samonà en el breve acto inaugural- se están buscando nuevos códigos de lectura como en este caso. Es una iniciativa que parte de la idea de que nuestros templos, lugares de arqueología, no son sólo prerrogativa de estudiosos y turistas, sino sobre todo espacios abiertos a la reflexión y la escucha».

Si los nuevos códigos de lectura se han convertido en contaminaciones inaceptables, se debe al dictado de Musumeci y, antes incluso, al rechazo del profesor Sgarbi. Tanto es así que un avergonzado Samonà precisa hoy que “el escritor, si bien no se opone en general a estas instalaciones, cree que siempre deben ser complementarias al contexto en el que se instalan y deben facilitar la creación de una relación armoniosa entre lo antiguo y lo contemporáneo”. , que realza el contexto arqueológico, que en ningún caso debe ser alterado o dañado por el entorno contemporáneo».

Pero, ¿qué criticó el criticado crítico de arte en el post en las redes sociales en el que definió como “monstruosidad” la ambientación del arte contemporáneo en el escenario de Segesta? “Me pregunto: ¿por qué violar la sacralidad de lugares tan llenos de poesía y belleza con estas monstruosidades?”, escribió en apoyo a la foto de una de las instalaciones, “La espiral” en hierro y vidrio del griego Costas Varostos, colocada al lado. al Templo de Segesta. “Estoy de acuerdo con las observaciones de Vittorio Sgarbi”, interrumpió Musumeci.

«La espiral» en hierro y cristal del griego Costas Varostos junto al Templo de Segesta

MondoMostre, la estructura que organizó la exposición de las cuatro instalaciones, en una nota asegura que “incorpora las indicaciones del presidente de la Región de Sicilia y del consejero” y que “los comisarios de la exposición están trabajando en coordinación con la dirección de el parque y la Fundación Merz, para encontrar la solución más adecuada que interprete la dirección que se comunicó”.

En resumen, el Spirale encontrará un nuevo arreglo, pero seguirá siendo utilizable para los visitantes del Parque. Afortunadamente. Porque, el efecto final podría ser el de un gran desliz para Sicilia en el terreno no siempre fácil del arte contemporáneo. Como se escribió con motivo de la exposición, se trata de una obra de Varostos en la que la luz intrínseca de las formas se refleja en relaciones armoniosas entre naturaleza y arquitectura, para ejemplificar el camino infinito del pensamiento que se mueve en un ir y venir incesante en la historia de el mundo. El vídeo que proponemos aquí, realizado por MondoMostre, da una buena idea de la espiral como símbolo del crecimiento orgánico del mundo natural.

Las otras obras propuestas son también piezas de gran expresividad artística deseadas por un centro de arte contemporáneo, la Fundación Merz, que desde Turín ha desarrollado una amplia actividad en toda Italia y también en el extranjero. La visión de la estructura es ver la obra en un contexto dinámico y cambiante, como una sublimación del concepto del arte como fuente de energía. Presidida por Beatrice Merz, la Fundación cuenta con la colaboración de un comité científico compuesto por nombres de nivel internacional: Frances Morris (Directora de la Tate Modern, Londres), Vicente Todolí (Asesor Artístico Hangar Bicocca, Milán), Richard Flood (Antiguo Director de Proyecto Especial y Curador en el Gran Nuevo Museo de Arte Contemporáneo, Nueva York) y Mariano Boggia (Gerente de la Colección de Merz).

En el vídeo la zona de Segesta con las instalaciones de la Fundación Merz.

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